Domingo 26 de julio

Agua viva de Cristo

… el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás… Juan 4:14


La escritura de hoy: Juan 4:7-8, 13-18, 21, 23-26 Lisa M. Samra  escribe:

Mientras contemplaba el intrincado grabado Cristo y la mujer samaritana, del artista neerlandés Rembrandt, dos detalles captaron mi atención. El primero fue la postura humilde de Jesús —inclinado, con la mano sobre el corazón— mientras le hablaba a la mujer. Debido a siglos de hostilidad entre ambos pueblos, «judíos y samaritanos no se [trataban] entre sí» (Juan 4:9). Pero Jesús se acercó con respeto y dignidad a una mujer marginada (vv. 17-18). Conocía sus luchas y le ofreció «agua viva» (v. 10) para satisfacer su necesidad más profunda: el don de la gracia que limpia y da vida, y restaura la relación con Dios.

El segundo detalle que me llamó la atención fue la sombra oscura que cubría el rostro de la mujer, simbolizando su lucha inicial por reconocer a Jesús como el Mesías, el prometido libertador de Israel. Cuando ella le dijo: «Sé que ha de venir el Mesías» (v. 25) y Él respondió: «Yo soy» (v. 26), sus ojos y su corazón se abrieron (v. 29).

Al encontrarnos con personas con sed espiritual, el ejemplo de Jesús nos recuerda hablar con humildad y bondad, orando para que Dios quite la sombra que «cegó el entendimiento de los incrédulos» (2 Corintios 4:4), de modo que puedan comprender plenamente la oferta transformadora de Cristo: agua viva.

Reflexiona y ora

¿Cómo experimentaste por primera vez el «agua viva» de Cristo? ¿Por quién puedes orar que necesite el agua viva de Jesús?

Padre, que hable de ti con bondad y humildad.

Lunes 27 de julio

Palabras que honran a Dios

… todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse. Santiago 1:19


La escritura de hoy: Santiago 1:19-21 Karen Huang  escribe:

Mi amigo Alex, editor de libros, esperaba recibir un correo disgustado de un autor. Había trabajado durante meses en el manuscrito del cliente. Inesperadamente, la editorial decidió detener la publicación del libro debido a problemas internos. Después de enviarle al autor la mala noticia, Alex se preparó.

Una semana después, llegó la respuesta: «No contesté de inmediato porque quería pensar primero cómo responder», escribió el autor. Expresó su decepción, y luego, con calma, señaló cómo pensaba que la editorial podría haber manejado la situación.

Su respuesta sabia y mesurada me impactó profundamente. Su comportamiento reflejaba lo que la Biblia dice que debe ser nuestra comunicación, especialmente cuando estamos enojados. Santiago nos indica poner «freno en [la] lengua» porque es fácil pecar con nuestras palabras (Santiago 1:26; ver 3:5-6). Debemos priorizar escuchar a los demás para comprenderlos, elegir nuestras palabras y considerar si es necesario enojarnos (1:19).

La moderación al hablar no solo nos ayuda a evitar el pecado (v. 21), sino que también refleja a Dios ante los demás: «clemente es el Señor; lento para la ira, y grande en misericordia» (Salmo 103:8). Representemos a nuestro Dios amoroso con nuestras palabras… y con nuestros silencios.

Reflexiona y ora

Cuando estás enojado, ¿cómo puedes cuidar lo que dices? ¿Cómo reflejan tus palabras tu fe?

Padre, ayúdame a saber escuchar y medir mis palabras.

Martes 28 de julio

Recuperarse de una traición

Si un enemigo me hubiera afrentado yo lo habría soportado. […] Pero fuiste tú, […] mi íntimo amigo. Salmo 55:12-13 (rva- 2015)


La escritura de hoy: Salmo 55:12-20 Sheridan Voysey  escribe:

En una de sus novelas, Toni Morrison cuenta la historia de Nel y Sula, amigas desde la infancia. Pero esa amistad se desgasta a medida que el egoísmo de Sula crece, culminando en que seduce al esposo de Nel. «¿Por qué no pensaste en mí? —pregunta Nel—. ¿No importaba yo?». Lamentablemente, Sula ni siquiera se preocupa en responder.

Todo el que lo haya experimentado sabe que el dolor de la traición de un amigo es difícil de superar. El rey David sintió tal «iniquidad» cuando una conspiración política de «fraude […] y engaño» lo rodeó (Salmo 55:10-11). Lo peor fue quién estaba detrás. «Si un enemigo me hubiera afrentado yo lo habría soportado. […] Pero fuiste tú, un hombre igual a mí, mi compañero, mi íntimo amigo» (vv. 12-13 rva-2015).

¿Cómo debemos responder a tal traición? David presenta su angustia ante Dios (vv. 16, 20), pero ora para que la retribución caiga sobre su amigo traidor (v. 15). Vemos un enfoque diferente en Jesús. Ante la traición de Judas, responde sin represalias: «Amigo, haz lo que viniste a hacer» (Mateo 26:49-50 rva-2015).

¿Puede una amistad recuperarse de la traición? Solo si el ofendido desea reconciliarse y el ofensor se arrepiente con el tiempo. Con la ayuda de Dios, valoremos nuestras amistades y procuremos enmendar rápidamente toda herida.

Reflexiona y ora

¿Habría sido incorrecto que Nel siguiera siendo amiga de Sula? ¿Cómo la respuesta de Jesús a Judas nos ayuda a considerar la reconciliación?

Espíritu Santo, ayúdame a ser un amigo fiel.

Miércoles 29 de julio

¿Con quiénes andamos?

El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado. Proverbios 13:20


La escritura de hoy: Proverbios 13:14-20 Marvin Williams  escribe:

Un estudio reveló que ver programas de televisión con personajes crueles puede llevar a las personas a ser crueles. Ver peleas explícitas o chismes sutiles prepara el cerebro para comportamientos similares. Esta conexión suele ser subconsciente, por lo que incluso programas con bromas aparentemente «inofensivas» a costa de otros pueden influir de manera sutil nuestro trato con los demás. Asimismo, aquellos con quienes elegimos pasar nuestro tiempo afectarán nuestro comportamiento.

Salomón ofrece sabiduría sobre este importante tema: «El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado» (Proverbios 13:20). Implica que los individuos quizá no logren esta sabiduría solos, y que deben relacionarse con personas sabias y que honren a Dios en lugar de con necios. Rodearse de gente sabia fomenta «el buen entendimiento» y ayuda a evitar «la destrucción» (v. 15 nvi). Un erudito lo llama «educación por amistad». Los compañeros habituales inevitablemente se influyen entre sí, para bien o para mal. Salomón nos insta a ser conscientes de con quiénes andamos, ya que «la ley del sabio es fuente de vida» (v. 14).

Procuremos rodearnos siempre de personas que nos alienten a reverenciar al Señor, amar a los demás y crecer en sabiduría.

Reflexiona y ora

¿Por qué es vital aprender de quienes aman a otros y actúan sabiamente? ¿Cómo puedes alentar a otros a crecer en amor y sabiduría?

Dios, gracias por quienes me enseñaron a ser sabio.

Jueves 30 de julio

Vida nueva a corazones muertos

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Colosenses 3:3


La escritura de hoy: Colosenses 3:1-4 Elisa Morgan  escribe:

El duramen es el pilar sustentador de ciertos árboles. Aunque está muerto, no se descompone ni pierde su fuerza mientras las capas externas vivas permanezcan intactas. Compuesto de fibras unidas por una especie de «pegamento químico» llamado lignina, puede ser tan fuerte como el acero. Este componente de la estructura de un árbol le permite sobrevivir a las inclemencias de la naturaleza.

Cuando Pablo animó a los colosenses a vivir una vida de resurrección, podría haber usado la metáfora del duramen para expresar cómo son transformados los salvados: «Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios» (Colosenses 3:3). Dios transforma el núcleo muerto de nuestro ser y nos fortalece en el poder de Jesús resucitado para soportar las pruebas de esta vida.

Nuestro previo ser interior está tan muerto como el duramen de un árbol. No obstante, seguimos existiendo como las personas únicas que Dios nos creó para ser… y aún más. Somos hechos nuevos (Apocalipsis 21:5); somos nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17). En Jesús, «vivimos, y nos movemos y somos» (Hechos 17:28).

Vemos un ejemplo viviente de cómo la estructura de los árboles representa nuestra vida en Cristo. ¡Gracias sean dadas a Dios por transformarnos de la muerte a la vida!

Reflexiona y ora

¿Qué te enseña sobre Dios el duramen de los árboles? ¿Cómo estás recibiendo el poder transformador de Dios en tu vida?

Dios, fortalece mi ser interior, mi vida escondida en ti.

Viernes 31 de julio

La guerra es de Dios

… No temáis ni os amedrentéis […], porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. 2 Crónicas 20:15


La escritura de hoy: 2 Crónicas 20:14-19 Leslie Koh  escribe:

Aunque le encantaba hacer amistades y ayudar en el ministerio de adultos mayores de su iglesia, Carol se encontró siendo objeto de burlas de su líder. Le afectó tanto que tuvo que buscar consejo. Le sugirieron dejar el ministerio, pero no quería «abandonar» a los mayores. Atrapada entre dos opciones, entregó sus temores en oración a Dios, y Él le dio consuelo y tranquilidad. Le mostró que debía hablar con el líder, pero confiar en que Él resolvería la situación.

Cuando el rey Josafat oyó que un poderoso enemigo se acercaba a Jerusalén, su primera respuesta fue orar. Apelando a la soberanía de Dios, dijo: «no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos» (2 Crónicas 20:12). En lugar de confiar en sus propias fuerzas, se entregaron ellos mismos y sus problemas a Dios (v. 18).

La respuesta de Dios al rey y al pueblo a través del profeta Jahaziel fue alentadora: «No temáis ni os amedrentéis […], porque no es vuestra la guerra, sino de Dios» (v. 15). Dios les mandó salir a enfrentar al enemigo, pero dejar el resultado en sus manos. Ellos lo hicieron con fe, alabando a Dios como si la oración ya hubiera sido contestada (vv. 20-21); y descubrieron que la batalla ya estaba ganada (v. 24).

Cuando enfrentemos situaciones difíciles, oremos y busquemos la ayuda de Dios. La batalla es de Él.

Reflexiona y ora

¿Qué dificultades estás enfrentando ahora? ¿Cómo puedes entregarle tus problemas a Dios?

Dios, descanso en tus manos.

Sábado 1 de agosto

La patria mejor de Dios

Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la patria celestial. Hebreos 11:16 (rvc)


La escritura de hoy: Hebreos 11:8-16 Amy Boucher Pye  escribe:

Micaela se afligió cuando su padre moribundo le dijo: «Cariño, no estaré aquí para acompañarte al altar». Pero ella le aseguró su amor, aferrándose a la esperanza que encontró en Hebreos 11, y le dijo: «Te diriges a una patria mejor, una patria celestial». Creía que su padre, cuando muriera, estaría con Dios para siempre. Reflexionó: «¡El cielo será así de bueno!».

La carta a los Hebreos iba dirigida a los judíos creyentes en Jesús que sufrían persecución. Aunque se escribió antes de la destrucción del templo en 70 d. C., la caída de Jerusalén a manos de los romanos quizá ocurrió poco después. En ese clima de temor, el autor destacó a una gran «nube de testigos» (Hebreos 12:1) para instar a los creyentes a mantenerse firmes en su fe. Todos ellos murieron «sin haber recibido lo que se les había prometido, y sólo llegaron a ver esto a lo lejos; pero lo creyeron y lo saludaron» (11:13, rvc). Vivieron por fe, anhelando «una patria mejor, es decir, la celestial». Dios «les preparó una ciudad» (v. 16, nvi).

Aunque a Micaela le dolió el corazón cuando murió su padre, se aferró a las promesas del Padre celestial. También nosotros podemos abrazar estas promesas «de lejos» (v. 13), confiando en Dios.

Reflexiona y ora

¿Cómo puedes aceptar la ayuda de Dios y confiar más en Él hoy? ¿Qué impacto tiene pensar en el cielo sobre tus esperanzas, sueños y acciones?

Padre, ayúdame a vivir sabiendo que eres digno de confianza y que un día me darás la bienvenida a casa.

Domingo 2 de agosto

Caminar con integridad

El que camina en integridad anda confiado… Proverbios 10:9


La escritura de hoy: Proverbios 10:6-14 Winn Collier  escribe:

Un conductor de Uber llamado Esbon Kamau recogió a un joven que se dirigía a comprar una motocicleta. Después de dejar al pasajero, Kamau se dio cuenta de que el muchacho había dejado una bolsa en el asiento trasero con 8.000 dólares, el efectivo necesario para la compra de la moto. Kamau contactó a Uber para localizar al pasajero. Al rato, le devolvió el dinero al joven, que estaba agradecido y aliviado. «Haz lo correcto en el momento adecuado —dijo Kamau— y no dejes que el egoísmo te domine».

Kamau demostró integridad. Se negó a ganar dinero rápido o a aprovecharse del error de alguien. «El que camina en integridad anda confiado» (Proverbios 10:9). Cuando practicamos la integridad, lo único que nos interesa es la verdad. No hace falta que nos preocupe nuestra reputación ni que nuestras malas acciones nos alcancen. La Biblia es clara: «el que pervierte sus caminos será quebrantado» (v. 9), pero eso no tiene por qué preocuparnos a nosotros. Simplemente vivimos en la verdad, mostrando la sabiduría (v. 13) que viene de Dios. En Él, estamos seguros y somos libres.

En la vida, enfrentamos muchísimas tentaciones de mentir o manipular, pero Dios nos llama a caminar con Él. Y al hacerlo, podemos vivir siendo «íntegros» e irreprochables (v. 29 nvi).

Reflexiona y ora

¿Cuándo fue desafiada tu integridad? ¿Cómo has experimentado la integridad de los demás?

Señor, quiero vivir con integridad. Ayúdame a ser irreprochable en ti.